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25.1.14

El oráculo de Baco

El pasado 2 de enero, cual oráculo de Baco, ese hedonista de la vida y el vino que se hace llamar Robert M. Parker, Jr. ofreció vía Twitter, sin que haya trascendido consulta previa, sus quince predicciones relacionadas con el vino para 2014. Y, como está comprobado que para los acérrimos correligionarios del baquismo (aquellos que hacen buena la certidumbre del Eclesiastés, 1, 15, "El número de necios es infinito") lo que sentencia mister Parker va a misa, imagino que a estas alturas la curia enológica mundial ya estará irreconciliablemente dividida entre quienes intrigan para elevar a los altares al hombre de la nariz del millón de dólares y los que confían sus más descorazonadas plegarias a su condena (sin fianza) a los infiernos del vino.


Como aún es pronto para juzgar todas las boberías y perogrulladas enunciadas sin recato por el sacrosanto wine advocate (para eso habrá que dejar correr el año y pasar revista, Dios mediante, en enero de 2015), de momento nos limitaremos a poner el acento en las tres predicciones que nos tocan más de cerca:

· "5. España, el sur de Italia y Francia dominarán los vinos de alta calidad de menos de 20 dólares": Tener la poca lacha de vender como futurible un hecho repetido año tras año desde que el vino es vino solo está al alcance de los gurús instalados en la más absoluta desvergüenza. España, Italia y Francia son y serán (no necesariamente por ese orden y con mínimas excepciones) los tres principales productores vinícolas del mundo tanto en cantidad como en calidad por muchos años; y los países emergentes (como la patria del flamante oráculo de Baco) seguirán siendo gregarios de lujo a menos que la filoxera vuelva a hacer de las suyas.
· "15. Las ventas de vino espumoso Prosecco y Cava erosionarán parte de los beneficios y el glamour del Champagne": Salvo que en Cataluña salga cara en el referéndum por la independencia, circunstancia que condenaría a una muerte lenta a un producto insuperable en la relación calidad-precio pero lastrado por la estrechez de miras de sus administradores.
· "11. Los blogueros del vino continuarán quejándose de su fracaso para rentabilizar sus sitios y ganarse el respeto": El ínclito Parker es un cachondo, qué le vamos a hacer. Pero debería saber que los blogs y las razones que justifican su existencia son como los culos (con perdón): cada cual tiene el suyo. Respecto a la dicotomía rentabilidad-respeto, se me ocurren tropecientos personajes que me merecen mayor atención. Con que los blogueros mereciéramos al abogado defensor del vino el mismo respeto que él nos merece a nosotros, nos daríamos por satisfechos.

24.1.14

Alice Bel Colle Moscato d'Asti 2011

Aseguran los manuales de geografía universal (triste consuelo para quienes no poseemos el don de la omnipresencia ni disponemos de un billetámen especialmente reventón) que Alice Bel Colle es una pequeña comuna piamontesa situada en el Alto Monferrato, en la frontera que separa las provincias de Alessandria y Asti, al noroeste de la bota italiana; y confirma la vastísima (intra)historia del bebercio transalpino que la cantina homónima es una bodega levantada en 1955 al pie de la citada colina, comandada en la actualidad por unos ciento cincuenta socios que concentran la mayor parte de sus esfuerzos en la elaboración de su producto estrella: el Moscato d'Asti.


La Denominazione di Origine Controllata e Garantita Moscato d'Asti presta su sello de calidad a un vino blanco que sus promotores definen como "dulce, pero no empalagoso, con un inimitable aroma almizclado procedente de las uvas seleccionadas y un sabor delicado e intenso, que recuerda a glicina y tilo, melocotón y albaricoque, con notas de salvia, limón y azahar". Y casi todo lo dicho podríamos darlo por bueno tras su degustación a los postres por gentileza del tabernero, salvo la advertencia inicial. "Dulce, pero no empalagoso" es la venda que el consejo regulador del Moscato d'Asti se pone antes de resultar herido por la maledicencia del consumidor, empalagado sin remedio por culpa de la desproporcionada dosis de azúcar contenida en un jarabe que los ultras de la enología mundial pretenden excluir del oficioso catálogo vinícola por considerar que su imperceptible contenido alcohólico (5,5% del volumen en el caso que nos ocupa) no da la talla.

Nos hallamos, por tanto, ante un sospechoso habitual del tinglado enológico en el que su mayor virtud se convierte, por arte de birlibirloque, en su principal defecto. Para conseguir la baja graduación característica del Moscato d'Asti, sus productores recurren a un sencillo procedimiento: detener la fermentación alcohólica a mitad del proceso con ayuda de frío, lo que favorece que una parte importante de los azúcares que deberían ser transformados de ahí en adelante permanezcan en el vino, reduciendo considerablemente su nivel de alcohol y manteniendo, de paso, los aromas y sabores inherentes a la uva. A diferencia de espumosos como el cava o el champagne, elaborados según el tradicional método champanoise, los Astis se obtienen mediante el método Charmat o gran vas, cuya segunda fermentación tiene lugar en el propio depósito, hecho que le aporta una ligera carga de carbónico que contribuye a definir su ligero carácter. Un carácter del que un puñado de inaprensivos, empezando por un servidor, se chotea cada vez que se presenta la ocasión.


Alice Bel Colle Moscato d'Asti

2011

Moscato bianco

5,5% alcohol

DOCG Moscato d'Asti

Cantina Alice Bel Colle, Alice Bel Colle, Alessandria, Piamonte, Italia